Desempleo y explotación: Pobreza al pueblo trabajador y riqueza para la burguesía.
(Publicado originalmente en Solidaridad Proletaria número 11)
En los últimos meses el problema del desempleo ha vuelto a estar a la alza, y no es que en algún momento haya desaparecido, sino que hasta el momento de la edición de este periódico, el nivel de desempleo ha crecido de manera vertiginosa, de manera que ha sido el más alto en los últimos 5 años, según datos recientes del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI).
Siguiendo estos mismos datos, al menos 2,500 personas por día pierden su empleo en México, sin el menor indicio de que lo recuperen a corto plazo. Y es que apenas en diciembre del año pasado había en el país 911 mil desocupados formales, número que saltó a 1,373,000 en junio último. Esto significa que en ese corto lapso más de 461 mil mexicanos pasaron a formar parte de las filas de desocupados.
Siguiendo estos mismos datos, al menos 2,500 personas por día pierden su empleo en México, sin el menor indicio de que lo recuperen a corto plazo. Y es que apenas en diciembre del año pasado había en el país 911 mil desocupados formales, número que saltó a 1,373,000 en junio último. Esto significa que en ese corto lapso más de 461 mil mexicanos pasaron a formar parte de las filas de desocupados.
Desgraciadamente esta cifra no refleja la realidad, pues esta basada en los 12,205,000 puestos de trabajo que existen de manera formal en el país, es decir, los trabajadores y trabajadoras que están dados de alta en el IMSS, sin embargo, en estos números no se toman en cuenta los miles de empleos en los que los patrones no dan de alta a sus obreros por su gran avaricia, los mas de 6 millones de personas que trabajan de manera “informal” y las 1,300,000 personas que anualmente se suman a la fuerza de trabajo. Haciendo un recuento de lo anterior, nos damos cuenta que la realidad es mucho peor a la que los “spots” televisivos del gobierno, ya sea del PRI, PAN o PRD, nos quieren hacer creer.
Burguesía, Desempleo y Salarios.
Y es que este gran problema del desempleo no solo afecta a quien lamentablemente le sucede y su familia, sino también a todos aquellos trabajadores y trabajadoras que continúan en activo. Y es que este desempleo que afecta tanto a nuestra clase, beneficia a la clase patronal, a la burguesía. Esto debido a que si la mano de obra aumenta, la burguesía se puede dar el lujo de bajar los salarios y las condiciones de empleo a sabiendas de que, como hay tanta necesidad de empleo, la miseria y la necesidad obligaran a los obreros a aceptar sus duras condiciones sin oponer resistencia o sin reclamo alguno.
El desempleo entonces crece en las ciudades como manera de controlar los salarios por parte de los patrones y los empresarios, y es que, en cualquier momento de lucha o de huelga por parte de algunos compañeros trabajadores, la necesidad obliga a muchos a entrar de esquiroles o rompe huelgas, o sea, como trabajadores reemplazando a los huelguistas, lo cual solo beneficia a los dueños de los negocios y afecta profundamente a los trabajadores en lucha y sus familias.
Este problema también beneficia a los banqueros, a los corredores de bolsa y a los burgueses en general de México y Estados Unidos, pues el desempleo arrastra a miles a cruzar la frontera norte en busca del denominado sueño americano, que no es otra cosa que un empleo sobre explotado y en las peores condiciones por unos cuentos dólares, eso sin contar las horribles realidades de marginación y racismo de los que son victimas, en general las minorías laboriosas en ese país; y a su vez, estos emigrados mandan a sus familias miles de millones de dólares al año, tan sólo en el primer trimestre de 2005, las remesas superaron los 4 mil millones de dólares, monto equivalente a 55 por ciento del valor de las exportaciones petroleras en igual lapso, y siendo que este dinero tiene que ser mandado por una compañía bancaria, pues los capitalistas se llevan un gran porcentaje en todo esto, viviendo a expensas de lo que los inmigrantes ganaron con su sudor y esfuerzo.
Estado vs. Poder Popular
Esto nos viene confirmar lo que desde este periódico hemos defendido y defenderemos siempre, la irreconciliable lucha entre la burguesía y el proletariado, es decir, entre la clase trabajadora y la clase patronal. Y es que esta lucha se da por que lo que a uno conviene afecta al otro y viceversa, esta lucha es la Lucha de Clases, e irremediablemente debe ser vencida por el pueblo explotado. Esta situación de la cual la burguesía saca provechos para llevar su vida de lujos, es mantenida a toda costa por el estado. Este, a través de sus instituciones financieras, legaliza la explotación de la clase trabajadora, y a través de su policía y ejercito reprime cualquier movimiento que busque dignidad y justicia para los que viven en la pobreza. Es por eso que la única forma de parar esta terrible situación de dominación, es la organización de una fuerza de los de abajo, de los oprimidos.
Esta fuerza es el Poder Popular, es decir, la organización de los desposeídos en lucha por su liberación de la opresión capitalista. Este poder, como su nombre lo indica, debe estar conformado por las organizaciones del pueblo productor, es decir, los sindicatos, asociaciones, uniones campesinas, asambleas barriales y comunitarias, que decidan de manera libre emprender la lucha por la dignidad y la libertad. Para ello es preciso que este poder sea totalmente autónomo del estado y los partidos políticos, que este compuesto solamente por aquellos que comparten las necesidades de la clase trabajadora y que sea organizado de manera horizontal y asamblea ría, de manera que cada uno participa en la toma de decisiones y que no existan grupos o elites que tengan el poder.
La fuerza para parar con el desempleo y con la actual situación de explotación esta en el pueblo pobre y con los trabajadores a la cabeza. Ya hemos visto que de los empresarios, los patrones y los gobernantes solo podemos esperar injusticia y opresión. Es la hora de darnos cuenta de que solo nosotros podremos cambiar las cosas, solo la unidad de los explotados en un gran Poder Popular que defienda sus interese como clase podrá hacer frente a la avaricia y la rapiña explotadora capitalista, mientras tanto, las cosas solo podrán empeorar.
¡ Ninguna confianza en el estado burgués ! ¡ Por la unidad del proletariado en el Poder Popular que barra a la burguesía !
Y es que este gran problema del desempleo no solo afecta a quien lamentablemente le sucede y su familia, sino también a todos aquellos trabajadores y trabajadoras que continúan en activo. Y es que este desempleo que afecta tanto a nuestra clase, beneficia a la clase patronal, a la burguesía. Esto debido a que si la mano de obra aumenta, la burguesía se puede dar el lujo de bajar los salarios y las condiciones de empleo a sabiendas de que, como hay tanta necesidad de empleo, la miseria y la necesidad obligaran a los obreros a aceptar sus duras condiciones sin oponer resistencia o sin reclamo alguno.
El desempleo entonces crece en las ciudades como manera de controlar los salarios por parte de los patrones y los empresarios, y es que, en cualquier momento de lucha o de huelga por parte de algunos compañeros trabajadores, la necesidad obliga a muchos a entrar de esquiroles o rompe huelgas, o sea, como trabajadores reemplazando a los huelguistas, lo cual solo beneficia a los dueños de los negocios y afecta profundamente a los trabajadores en lucha y sus familias.
Este problema también beneficia a los banqueros, a los corredores de bolsa y a los burgueses en general de México y Estados Unidos, pues el desempleo arrastra a miles a cruzar la frontera norte en busca del denominado sueño americano, que no es otra cosa que un empleo sobre explotado y en las peores condiciones por unos cuentos dólares, eso sin contar las horribles realidades de marginación y racismo de los que son victimas, en general las minorías laboriosas en ese país; y a su vez, estos emigrados mandan a sus familias miles de millones de dólares al año, tan sólo en el primer trimestre de 2005, las remesas superaron los 4 mil millones de dólares, monto equivalente a 55 por ciento del valor de las exportaciones petroleras en igual lapso, y siendo que este dinero tiene que ser mandado por una compañía bancaria, pues los capitalistas se llevan un gran porcentaje en todo esto, viviendo a expensas de lo que los inmigrantes ganaron con su sudor y esfuerzo.
Estado vs. Poder Popular
Esto nos viene confirmar lo que desde este periódico hemos defendido y defenderemos siempre, la irreconciliable lucha entre la burguesía y el proletariado, es decir, entre la clase trabajadora y la clase patronal. Y es que esta lucha se da por que lo que a uno conviene afecta al otro y viceversa, esta lucha es la Lucha de Clases, e irremediablemente debe ser vencida por el pueblo explotado. Esta situación de la cual la burguesía saca provechos para llevar su vida de lujos, es mantenida a toda costa por el estado. Este, a través de sus instituciones financieras, legaliza la explotación de la clase trabajadora, y a través de su policía y ejercito reprime cualquier movimiento que busque dignidad y justicia para los que viven en la pobreza. Es por eso que la única forma de parar esta terrible situación de dominación, es la organización de una fuerza de los de abajo, de los oprimidos.
Esta fuerza es el Poder Popular, es decir, la organización de los desposeídos en lucha por su liberación de la opresión capitalista. Este poder, como su nombre lo indica, debe estar conformado por las organizaciones del pueblo productor, es decir, los sindicatos, asociaciones, uniones campesinas, asambleas barriales y comunitarias, que decidan de manera libre emprender la lucha por la dignidad y la libertad. Para ello es preciso que este poder sea totalmente autónomo del estado y los partidos políticos, que este compuesto solamente por aquellos que comparten las necesidades de la clase trabajadora y que sea organizado de manera horizontal y asamblea ría, de manera que cada uno participa en la toma de decisiones y que no existan grupos o elites que tengan el poder.
La fuerza para parar con el desempleo y con la actual situación de explotación esta en el pueblo pobre y con los trabajadores a la cabeza. Ya hemos visto que de los empresarios, los patrones y los gobernantes solo podemos esperar injusticia y opresión. Es la hora de darnos cuenta de que solo nosotros podremos cambiar las cosas, solo la unidad de los explotados en un gran Poder Popular que defienda sus interese como clase podrá hacer frente a la avaricia y la rapiña explotadora capitalista, mientras tanto, las cosas solo podrán empeorar.
¡ Ninguna confianza en el estado burgués ! ¡ Por la unidad del proletariado en el Poder Popular que barra a la burguesía !

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