Saturday, January 07, 2006

BOLIVIA: ¡POR UNA SALIDA OBRERA Y REVOLUCIONARIA, BASADA EN LOS CONSEJOS OBRERO-CAMPESINOS LIBRES!

(Publicado originalmente en Solidaridad Proletaria número 4)
En los pasados meses de septiembre y octubre del 2003 se vivieron en Bolivia jornadas de insurrección popular enmarcadas por la llamada “guerra del gas”. La lucha heroica que dieron las masas populares bolivianas fue una lucha en defensa de los recursos naturales, los cuales son explotados por compañías norteamericanas y europeas. Pero ese solo fue el marco de las luchas puesto que de fondo la rabia de los obreros, campesinos e indígenas es contra el sistema capitalista generador de la pobreza y miseria que se vive en aquel pueblo hermano. Lo que presentamos aquí es el análisis de la J.C.L sobre dichos acontecimientos y el porque el movimiento solo se quedo en una etapa de insurrección y no llego a una etapa revolucionaria.

Para iniciar con el análisis es necesario plantearnos la siguiente pregunta:

¿Es una victoria del Proletariado y los explotados bolivianos el haber echado del país al presidente Sánchez de Lozada y el haber dejado en su lugar al ex vicepresidente Carlos Mesa?

Podríamos afirmar que recibiríamos un “Si” como respuesta a la anterior pregunta si fuese contestada por los actuales dirigentes del movimiento insurreccionalista boliviano, como lo son la cúpula burocrática de la COB (Central Obrera Boliviana) y el parlamentarista pequeño burgués del MAS (Movimiento al Socialismo) de Evo Morales. Mas sin embargo contestada desde una perspectiva anarquista y revolucionaria, tendremos que darle un ¡No! a la pregunta que nos hemos planteado.

El verdadero triunfo del los trabajadores bolivianos y del mundo solo se encuentra y habrá de conseguirse a través de la Revolución Socialista, pero esta salida no es planteada por las fuerzas políticas de la izquierda centrista boliviana, por lo tanto, la tarea de los revolucionarios es mostrar al Proletariado de Bolivia un programa autentico de los explotados, confrontándolo y poniéndolo en contradicción con el de las actuales direcciones reformistas y cómplices del sostenimiento del orden burgués.

Hoy por hoy no es hora de hacer llamamientos aventureristas por la toma del poder a manos del proletariado como lo plantean diferentes organizaciones alrededor del mundo, ya que esta posición se olvida de las características y elementos necesarios para dicha etapa revolucionaria, quienes plantean dicha posición se olvidan que primeramente se necesita un programa que responda a los intereses de los explotados y oprimidos que tenga a la cabeza y como vanguardia a la clase obrera, y ese programa consiste en el planteamiento del doble poder revolucionario que se construye por medio de los consejos obreros, los cuales deben constituirse de abajo hacia arriba impregnados del asambleismo, y tan solo hace falta voltear a Bolivia para darnos cuenta de que dichos elementos apenas comienzan a gestarse y a extenderse de a poco por el país sudamericano.

Por un programa obrero y revolucionario

La cuestión clave de las masas bolivianas pasa por rechazar y quebrar con los actuales programas que le son hoy ofrecidos, ya que ambos programas, tanto el de los reformistas que llaman por una Asamblea Constituyente como el de la patronal boliviana que promueve el continuismo del actual gobierno tienen un contenido abiertamente burgués y anti-obrero, ambos programas ofrecen seguir viviendo bajo el orden capitalista de la propiedad privada y bajo la tutela de los imperialismos norteamericano y europeo que cada vez mas se disputan los mercados y los recursos de los países subdesarrollados.

Se necesita agrupar a la clase obrera, al campesinado y al combativo estudiantado boliviano bajo un mismo programa, un programa socialista y libertario, el único que puede responder a los intereses de los explotados y que puede darle frente al imperialismo, dicho programa solo habrá de surgir desde las bases, puesto que como lo hemos venido señalando, las dirigencias no tienen ningún intereses en meter en aprietos a la patronal con la cual tranzan, venden y traicionan los intereses y las conquistas de los trabajadores.

La organización de los sectores populares bolivianos debe de estar impregnado de un sólido carácter clasista y mantener por sobre todas las cosas la independencia política de clase con respecto a los partidos de la burguesía explotadora. La burguesía seguirá haciendo lo que ha hecho hasta ahora después de la caída de Sánchez de Lozada el pasado 17 de octubre, mostrara una cara populista y “anti-imperialista”, es deber de los revolucionarios mostrarle a las masas que este tipo de políticas tiene el objetivo de ganarse la confianza de los trabajadores, creándoles ilusiones de que sus problemas serán resueltos bajo el capitalismo, siendo que todo lo contrario, solo ofrece hambre y niveles de vida infrahumanos para los trabajadores.

Otra cuestión del programa es la de la lucha que se le debe de dar a los diferentes imperialismos, uno de los puntos que toco Mesa al llegar al poder fue que harían que de la explotación de los recursos el estado se llevara una mayor parte de las ganancias con lo que se impulsaría el empleo y el apoyo a los empobrecidos campesinos, mas sin embargo Mesa y cualquier otro representante de la clase capitalista no pude darle frente a las políticas que dicta el imperialismo a través de sus organismos como el FMI y el Banco Mundial puesto que al fin de cuentas dependen de su ayuda y financiamiento para rescatarlos de las escaladas combativas de los trabajadores. Solo el proletariado y una economía socialista pueden ser la mejor arma contra el imperialismo además de que asestarle duros golpes a los imperialistas provocaría la agudización de sus crisis y la respuesta combativa del proletariado norteamericano. Aquí señalamos como lo hemos hecho en cada una de nuestros artículos la necesidad de promover el internacionalismo proletario y la búsqueda del triunfo y extensión de la revolución en los pueblos latinoamericanos. La cuestión del internacionalismo es un punto clave que debe de tomar en cuenta y adherir a su programa el proletariado boliviano y del mundo para vencer en la lucha contra la explotación capitalista.

El papel de la burocracia y los partidos de “izquierda”

Muchos han visto como un acto sumamente progresista el que jugaron los dirigentes sindicales y de los partidos pseudo-izquierdistas durante las luchas en Bolivia, ya que salieron a las calles junto a las bases y “dispuestas” a llegar hasta donde fuese necesario. Pero lo que realmente ocurrió es que las dirigencias obreras totalmente reformistas se vieron arrastradas por las bases combativas y salieron a las calles ante la amenaza de que el empuje combativo del proletariado los hiciese a un lado, no debemos dejarnos engañar, las actuales dirigencias tanto del sindicalismo boliviano como mundial, son impotentes para resolver los problemas de los trabajadores y mucho menos puede vérselas como una esperanza revolucionaria y anti-capitalista. Deben de ser reemplazadas por verdaderos elementos surgidos desde las bases, elementos que estén comprometidos con un programa revolucionario con una salida socialista de consejos obreros y campesinos. Hay que dar la lucha por recuperar las centrales obreras, hoy mismo por entre las bases de la COB, hay sectores clasistas que se oponen al programa reformista e impotente de la burocracia, es precisamente esos sectores de los que se comprenderá el movimiento revolucionario boliviano. Pero no solo es cuestión de reemplazar las piezas sino de fomentar la organización obrera sobre bases anti-autoritarias.

Por otro lado aparecen los partidos como el MAS (o como el PRD o PT en el caso de México) que pasan como aliados de los trabajadores y muestran una cara “progresista” lo que genera una ilusión en los trabajadores de que estos partidos puedan ser sus aliados contra la explotación. Ningún partido de este tipo es ni puede ser aliado de los explotados y mucho menos enemigo de la explotación, representan al sistema capitalista y pretenden hacernos creer que pueden construir una sociedad justa dentro del capitalismo.

En el caso particular de Bolivia este partido jugo un papel protagónico pero totalmente mezquino e impotente que no supo crear una línea revolucionaria por una salida socialista, por esto es de suma importancia como se menciona arriba la conformación de una verdadera dirección que le muestre al proletariado el programa de la revolución y no el de la reforma y que sepa indicarle cuales son sus tareas históricas. Forjar tanto un Frente de la Clase Obrera como su programa revolucionario que tenga como punto central el romper con los partidos reformistas y burgueses.

Las tareas inmediatas del proletariado boliviano son el establecer la solidaridad de todos los sectores en lucha, planteando como venimos indicando, sus formas organizativas independientes de las de la burguesía, extenderlos y promoverlos a lo largo y ancho del país, pero las masas no están ni estarán exentas de las salidas erróneas y anti-obreras que ofrecen la burguesía y sus partidos, de este modo ¿quiénes son los encargados de señalar tanto el camino correcto y tareas inmediatas como de advertir de las desviaciones en las que pueda caer el movimiento? Sin duda el movimiento necesita de una organización revolucionaria formada de entre los elementos mas concientes y progresistas de la clase obrera como de otros estratos sociales desclasados y comprometidos con un programa socialista y revolucionario, militantes convencidos de que las tareas históricas del proletariado son el fundar un nuevo orden económico y social basado en la igualdad y el bienestar de todos los elementos de la sociedad cuando en esta hayan dejado de existir las clases sociales y la explotación. Una organización con estas características es la que buscamos construir en la Juventud Comunista Libertaria, no buscamos de ningún modo ser las elites dirigentes de ningún movimiento ni adueñarnos del destino de las luchas obreras, es menester de la propia clase obrera y de las masas dirigir sus luchas y nuestro papel como revolucionarios es simplemente el guiar y ayudar a construir una línea correcta que nos conduzca a un verdadero triunfo revolucionario y proletario.

¡Por un Frente Obrero Revolucionario que impulse la creación de consejos obreros-campesinos y asambleas de trabajadores a lo largo y ancho del país para darle lucha a la burguesía y plantear la cuestión del doble poder y la salida Socialista Libertaria!

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